Sutilezas

juntos-de-la-mano-1127Por Karelia Álvarez Rosell

Dice el refrán popular que la curiosidad mató al gato, pero ese no es mi caso, menos por interesarme por una conversación muy animada y “amorosa” sostenida por dos jóvenes que venían delante de mí mientras transitábamos por el Paseo Martí, la arteria principal de mi ciudad.
Llamó mi atención la manera en que él le decía que no quería verla en la calle, “de la escuela debes ir para la casa y esperarme allí; hay muchos leones sueltos en 39 y te quiero para mí solito…”.
Tales palabras se hacen acompañar de caricias y besos, mientras ella deja escapar sonrisas y expresiones de felicidad; me atrevería a decir que hasta de seguridad ante aquellas frases sutiles y arropadas con traje machista.
Este es tan solo un caso, pues a diario tropezamos con conductas simuladoras de amor eterno; sin embargo, resultan las primeras manifestaciones de manipulación o de violencia, sí, de violencia de género, la cual enmarca a todo acto u omisión intencional basado en desigualdades por razones de género, que provoca daños físicos, psicológicos y/o patrimoniales causando irrespeto a los derechos individuales.
Con perspicacia otros interfieren en el modo de vestir, llevar el largo o color del pelo, en la selección de las amistades y, por si fuera poco, en el estudio y el trabajo, por lo cual algunas muchachas y mujeres permanecen en los hogares bajo el síndrome de la dependencia y la anulación, cuando tanto se ha batallado en nuestro país por la emancipación de las féminas.
Pero hay quienes no acuden a las frases ni acciones sutiles e imponen sus determinaciones de “macho dominante” y acuden a otros métodos tan lacerantes como la agresión física, tales como el daño a la autoestima debido a agresiones verbales u omisiones o desamparo económico.
Los ejemplos expuestos podrán ser catalogados de exagerados, pero así, con tales sutilezas, comienza el largo y angustiante camino de la violencia de género, esa que todavía cuesta visibilizar por disímiles razones.
Para mí el amor, ese sentimiento impoluto, misterioso, loco, brioso…., no admite condiciones porque tan solo se da sin esperar nada a cambio y en cuanto a nosotras, las mujeres, valoremos muy en serio esas sutilezas y no permitamos que nada ni nadie opaque nuestro brillo, menos nos corte las alas para volar.
Si bien es cierto que en la actualidad Cuba dispone de políticas de equidad, todavía queda por hacer en los diversos espacios de la sociedad, sobre todo en el escenario de la familia y la escuela con el propósito de lograr mujeres y hombres menos machistas y más plenos.

Y me vestiré de color naranja

AltoalaViolenciacontralasMujeres2Este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación contra la Mujer

Por Karelia Álvarez Rosell

La invitación es a ponerse una prenda o accesorio de color naranja este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, como muestra de rechazo a toda manifestación de maltrato a las féminas.
Y como fiel defensora de los derechos de las mujeres y oponente a cualquier expresión de agravio, me pondré este lunes mi blusa color naranja en repudio a esa pandemia global que lleva nombre de violencia, sufrida en la actualidad por más del 70 por ciento de la población femenina en el mundo.
Aún cuando en muchas ocasiones la violencia, ya sea física, psicológica, doméstica, patrimonial, económica, sexual… se silencia por miedo u otra razón, se calcula que cada año entre 500 000 y 2 millones de personas de trata, lo que las lleva a la prostitución, a realizar trabajos forzados, a la esclavitud o a la servidumbre, de esta cifra el 80 por ciento de las mujeres y las niñas son víctimas. Sigue leyendo

Yo…fuera de la cocina

mujer-café 1Por Karelia Álvarez Rosell

¿Y por qué en la cocina?, le pregunté a una compañera cuando en un reciente taller con enfoque de género la conferencista nos mandó a poner en un papel en blanco en qué lugar de la casa queríamos estar en ese preciso momento.
Al mismo asistieron hombres, quienes se dibujaron hasta en la cama, y mujeres, que en su mayoría escogieron a la cocina como el lugar mejor indicado; de las 12 féminas solo tres preferimos la sala, el sofá o el portal de las viviendas. Sigue leyendo

Mirarnos en el espejo

Soy-bella-y-perfecta-mujeryempresaria.com_Por Karelia Álvarez Rosell

¿Puedes venir a mi casa un momento, si es ahora, mucho mejor? Escucho a través del teléfono. Una amiga reclama mi presencia en su casa con urgencia. Fui a su encuentro, por supuesto, muy preocupada porque no tenía ni la menor idea de qué podría ocurrirle.
Mirarla, agudizó no solo mi angustia sino que provocó una mezcla de sentimientos. Me parecía mentira, pero en su rostro había síntomas de violencia, de esa que deja vestigios en la piel y el corazón.
Ni se me ocurrió reprocharla, ¿quién era yo?, tampoco ir tras los por qué; tan solo la abracé, la cogí de la mano para llevarla frente al espejo: – ¿Qué vez? Yo aprecio a una mujer extraordinaria, no pierdas la costumbre de mirarte y valorarte. Sigue leyendo