Preguntas

signosPor Karelia Álvarez Rosell
¿Seré una mujer o madre chapada a la antigua?, ¿mi pensamiento se detuvo en el tiempo?, ¿me estaré poniendo vieja?, ¿ necesito ayuda de algún especialista?… todas estas preguntas y otras deambulan en mi cabeza desde hace algún tiempo, sobre todo cada vez que miro el comportamiento de algunos niños, adolescentes y jóvenes.
Por supuesto, acá no puedo dejar de mencionar la actuación de los padres y la familia de manera general, como también de la sociedad en su conjunto, sí, porque son los máximos responsables de la educación y formación de valores, sentimientos y adecuados patrones de conducta de nuestros muchachos, esos en cuyas manos descansa el futuro.
Tales interrogantes responden a otras que, por supuesto, martillan mi cabecita:
¿Qué hace una niña de quinto grado de novia con un joven de dieciséis?
¿Será correcto que niñas y niños ingieran bebidas alcohólicas y se las ingenien para mantener el vicio del cigarro? Sigue leyendo

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En defensa del ser humano

Por Karelia Álvarez Rosell


Vuelve el tema de la homofobia a suscitar polémica este 17 de Mayo,  al parecer el tema todavía sigue siendo controvertido a pesar de las transformaciones sociales, con un discurso que aboga por la tolerancia y el respeto a las diferencias sexuales.
Diversos resultan los criterios, a alguien le escucho decir que la homofobia es el odio irracional y extremado hacia la homosexualidad; al tiempo comenta algunas historias de su vida estudiantil, cuando le hacían cuantas trastadas se les ocurriera a quienes tuvieran la más mínima “vetica”. Sigue leyendo

VIH con rostro de mujer

En Guinea Bissau, país del África Subsahariana, la prevalencia de la infección por VIH es de un 3,3 por ciento; el 5,8 por ciento de casos se diagnostica en mujeres embarazadas, seguidas de cerca por menores de dos años y adolescentes

Mileyda Menéndez Dávila, periodista de Juventud Rebelde

La discriminación de las mujeres mantiene fuerte al VIH en Guinea Bissau, como en el resto de África. Mientras ellas se ocupan de las tareas agrícolas, soportan en sus cabezas grandes pesos, acarrean agua desde largas distancias y lavan bateas de ropa restregándolas sobre una madera; los hombres se dedican al comercio o son modistos. Sin embargo, ellos son los primeros en sentarse a la mesa y a ellas corresponde el último turno en la distribución de alimentos, aunque estén enfermas.
¿Puede en esas condiciones una esposa exigir el uso del preservativo —camisinha en su lengua materna— a una pareja que, para colmo, debe compartir con al menos otras dos o tres mujeres oficialmente? Sigue leyendo