Mala fumadora

mujer fumandoPor Karelia Álvarez Rosell
Sí, me convencí hace cuatro años en que la “pelona”, como le dicen por estos parajes y en el argot popular a la muerte, me estuvo dando vueltas, por suerte me le escapé gracias a la grandeza de la medicina cubana, la voluntad de los médicos y mis ansias de no abandonar esta vida, quizá compleja, con sus matices, pero con sus  encantos.
Es 31 de mayo, Día Mundial contra el Tabaquismo. Entonces pienso en aquellas terribles horas en terapia intensiva en el hospital general docente Héroes del Baire, cuando en una segunda operación –fueron tres en una semana y por ninguna desembolsé dinero alguno– poco faltó para entrar en un paro respiratorio debido, entre otros problemas, al estado de las vías respiratorias, laceradas por los más de diez años inhalando la dañina nicotina.
Y tal situación pudiera estar relacionada con la carga tóxica de más de 4 800 sustancias químicas presentes en el humo del tabaco, capaces de provocar la reducción del aporte de oxígeno al organismo. Sigue leyendo

Anuncios

A mi panetelita borracha…

Doña Cecy

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Karelia Álvarez Rosell

Cuánta nostalgia, cuántas celebraciones en mi ausencia. Discúlpenme si llegaron a visitarme y no me encontraron, fue una ausencia involuntaria y también necesaria. Durante dos semanas permanecí en el taller de Técnicas Narrativas en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, en La Habana.
De varias provincias del país, de Ecuador y Colombia llegamos profesionales de la Comunicación a beber de la sabia de Francisco López Sacha, ese ensayista, profesor de arte y autor de la novela El cumpleaños del fuego y cuantos como Análisis de la ternura, que como un verdadero griot, nos hizo comprender y navegar mejor por las aguas de la narrativa.
Por la capital del país, en esa cuidad agitada, bulliciosa, alegre, sugerente y que por momentos siente que te absorbe, pasé el Día de las Madres, que cada segundo domingo de mayo se festeja en mi cubita. Sigue leyendo

Chaparrones…

Mayo regala agua y aunque a las mujeres nos cauce ciertas molestias, le agradecemos a la naturaleza por las precipitaciones porque los meses precedentes han sido de intensa sequía
Por Karelia Álvarez Rosell
Llueve en mi isla. No son pocas las pineras y pineros que le damos las gracias a la naturaleza por regalarnos estas precipitaciones; es que por acá sobrepasan los cien días sin caer una gota, la sequía ha sido muy intensa.
Es cierto que por estos días casi se nos ha imposibilitado salir de casa, al lavar y tender hasta se nos ha mojado la ropa una que otra vez y hemos llegado al centro laboral semimojadas o con el peinado estropeado; sin embargo, como nunca antes sacamos las capas y las sobrillas para aceptar con beneplácito las lluvias. Sigue leyendo