Cómo has crecido, Sadé

DSC07757Texto y fotos: Karelia Álvarez Rosell

Hasta hoy no supe cuánto en verdad habías crecido. Por lo general a los hijos y a las sobrinas, una madre o tía, siempre los ve como esas criaturitas indefensas, que una trae al mundo con infinito placer a pesar de los indescriptibles dolores de parto.
No olvido cuando mi hermana me dio la noticia de su embarazo, fueron meses después de haber perdido a nuestro querido Tata
–padre–; tampoco aquel 17 de octubre en que a Sadé le entraron ganas de salir del vientre antes de tiempo, con tan solo ocho meses.
Nos pasábamos horas contemplándola en la cuna, se perdía entre aquellas sábanas de muñequitos por ser tan diminuta. Le poníamos unas cintas en la cabeza para disimular su escasa cabellera y, por si fuera poco, padecía del profundo sueño de Bella Durmiente. Sigue leyendo

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