Aprendí

KarechiquiPor Karelia Álvarez Rosell

Esta peque, con olor a lomerío y tierra húmeda del Escambray, pero también a salitre, mármol… llega pletórica de felicidad a su medio siglo de existencia.
El camino transitado ha sido arduo y no pocas veces lleno de rocas, pero por los vericuetos de la vida aprendí a pintarla de colores como ese arcoíris que cuando niña solía cortar con los dedos, simulando una tijera.
Aprendí, por mis padres (Ceci y Tata), que la familia no se escoge, te llega, se aprende a quererla y defenderla amén de sus imperfecciones porque cuando llega un temporal siempre da cobija, compañía, amparo… Por suerte, tengo una estupenda porque no espera a que llegue el mal tiempo.
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Amores en un abrazo, un beso…

cinco-heroes-en-casa-2Por Karelia Álvarez Rosell
Todavía no me recupero. ¡Qué día! Quién iba a decirnos que, precisamente un 17 de diciembre, cuando en Cuba entera suenan los tambores y devotos visten de tela de saco para venerar a San Lázaro, y mi Isla festeja un aniversario más de su ciudad Nueva Gerona, nos llegarían tantos alegrones.
No pocos estuvimos a la expectativa. Luego de conocer el regreso a la patria de los tres Héroes que permanecían encarcelados en prisiones de máxima seguridad en los Estados Unidos por luchar contra el terrorismo desde la madriguera imperial, a muchos nos brotaron lágrimas del alma y un inigualable sentimiento por quienes en estos 16 años de encierro se convirtieron en nuestra familia.
Conservo en mi mente la nitidez de las imágenes de cuando descendían las escalerillas del avión al ser recibidos en el aeropuerto internacional José Martí: Ramón, con dificultades al caminar, Gerardo y Antonio, ya no tan jóvenes, pero los tres con una alegría indescriptible por el retorno a casa sin traicionar sus principios. Sigue leyendo

A mis “médicos de cabecera”…

imagesPor Karelia Álvarez Rosell
Cada tres de diciembre no me canso ni me cansaré de repetir la historia: llamar, pasarle mensajes o visitar a “mis médicos de cabecera”; cualquier reconocimiento es poco para las mujeres –predominantes en el sector– y hombres de batas blancas, ese ejército de trabajadores de la salud que hacen por la vida.
Con frecuencia suelo decir que mi círculo infantil fue un hospital porque a pesar de haber nacido en los lomeríos del Escambray, crecí, según los médicos, sin anticuerpos por la meticulosa crianza de doña Ceci, mi querida madre.
La tierra no la podía ni oler, mucho menos poner los pies en las aguas del río Agabama porque de tan solo mirarlo ya las amígdalas se me inflamaban para así darle paso a la constante fiebre y, como era de esperar, a las inyecciones. Sigue leyendo

Sutilezas

juntos-de-la-mano-1127Por Karelia Álvarez Rosell

Dice el refrán popular que la curiosidad mató al gato, pero ese no es mi caso, menos por interesarme por una conversación muy animada y “amorosa” sostenida por dos jóvenes que venían delante de mí mientras transitábamos por el Paseo Martí, la arteria principal de mi ciudad.
Llamó mi atención la manera en que él le decía que no quería verla en la calle, “de la escuela debes ir para la casa y esperarme allí; hay muchos leones sueltos en 39 y te quiero para mí solito…”.
Tales palabras se hacen acompañar de caricias y besos, mientras ella deja escapar sonrisas y expresiones de felicidad; me atrevería a decir que hasta de seguridad ante aquellas frases sutiles y arropadas con traje machista.
Este es tan solo un caso, pues a diario tropezamos con conductas simuladoras de amor eterno; sin embargo, resultan las primeras manifestaciones de manipulación o de violencia, sí, de violencia de género, la cual enmarca a todo acto u omisión intencional basado en desigualdades por razones de género, que provoca daños físicos, psicológicos y/o patrimoniales causando irrespeto a los derechos individuales.
Con perspicacia otros interfieren en el modo de vestir, llevar el largo o color del pelo, en la selección de las amistades y, por si fuera poco, en el estudio y el trabajo, por lo cual algunas muchachas y mujeres permanecen en los hogares bajo el síndrome de la dependencia y la anulación, cuando tanto se ha batallado en nuestro país por la emancipación de las féminas.
Pero hay quienes no acuden a las frases ni acciones sutiles e imponen sus determinaciones de “macho dominante” y acuden a otros métodos tan lacerantes como la agresión física, tales como el daño a la autoestima debido a agresiones verbales u omisiones o desamparo económico.
Los ejemplos expuestos podrán ser catalogados de exagerados, pero así, con tales sutilezas, comienza el largo y angustiante camino de la violencia de género, esa que todavía cuesta visibilizar por disímiles razones.
Para mí el amor, ese sentimiento impoluto, misterioso, loco, brioso…., no admite condiciones porque tan solo se da sin esperar nada a cambio y en cuanto a nosotras, las mujeres, valoremos muy en serio esas sutilezas y no permitamos que nada ni nadie opaque nuestro brillo, menos nos corte las alas para volar.
Si bien es cierto que en la actualidad Cuba dispone de políticas de equidad, todavía queda por hacer en los diversos espacios de la sociedad, sobre todo en el escenario de la familia y la escuela con el propósito de lograr mujeres y hombres menos machistas y más plenos.

Un peso de pan y otro de flores

pan y floresPor Karelia Álvarez Rosell
Camino a casa escuché cuando una estudiante de preuniversitario le decía a otra: “Como te gusta endeudarte, todo lo quieres tener…siempre detrás de lo material”, entonces recordé un proverbio chino que dice: “Cuando tengas dos pesos compra uno de pan y otro de flores”.
¿Lo material o lo espiritual?, tema polémico quizá tanto como qué surgió primero ¿la gallina o el huevo? De los grandes filósofos aprendí que ambos son importantes para el desenvolvimiento de los seres humanos, pero los extremos no le traen a nadie resultados halagüeños.
Con desconsuelo veo cómo cada vez más las personas y en especial los muchachos se inclinan por las cuestiones materiales, y no descansan hasta lograr el último grito de la moda, ya sea calzado, ropa o algunas de esas nuevas tecnologías que han salido al mercado en estos momentos. Sigue leyendo

Ebria de felicidad

???????????????????????????????Por Karelia Álvarez Rosell

Llega con ansias y expectativas septiembre, de nuevo se viste multicolor: amarillo, rojo, azul, carmelita, verde… y la alegría, el recuento de las vacaciones, el abrazo, el beso, el deseo de aprender y descubrir, invade cada rincón de los planteles educacionales que abren sus puertas con el inicio del curso escolar.
No se me hace tan lejos la vida de estudiante, pues con la llegada de mis hijas y sobrina vuelvo a alistar uniformes, preparar mochilas, forrar libretas, libros, elaborar merienda y mirar a cada rato el reloj para no llegar tarde al matutino para ser una más de la formación en la plazoleta.
Ahora me veo multiplicada; una casi termina la enseñanza Artística y la otra comienza la Media. De La Habana me llega la noticia del retoque de su escuela, mientras por acá todavía la alistan, le dan los toques finales a los laboratorios y algunas aulas que en breve tendrán mayor ventilación, pero aprecio en los ojos de mi pequeña destellos de felicidad, más que preocupaciones por las nuevas materias y el joven profesor guía. Sigue leyendo

A correr, llegan los quince

QuincePor Karelia Álvarez Rosell

Disfrutar el teleplay Mis quince, del joven y varias veces premiado Maikel Jorge Pascual, del telecentro Islavisión, me motiva a conversar acerca del gran acontecimiento social que, según algunas consultas en nuestro país, comenzaron a celebrarse desde la década del ’50.
Este audiovisual, con el cual muchos reímos a carcajadas, supo satirizar parte de lo que ocurre en la actualidad con tal evento, donde se ponen de manifiesto las diferencias económicas entre los disímiles estratos de nuestra sociedad, pues muchas familias no tienen los recursos económicos para realizar una celebración de este tipo.
Pues hoy existe un exigente estándar establecido: las fotos en diversos formatos (álbumes, revistas, libros, llaveros), con el apoyo del photoshop que muchas veces le quita la frescura de su edad al dejarlas irreconocibles, ya sea en la Antártida o en el desierto del Sahara. ¡Ah! y ni hablar de los precios de la oferta. Sigue leyendo

Cortar los rumores

RumoresA vacacionar a mi Isla llegó parte del familión que reside en Cárdenas, provincia de Matanzas, pero antes de arribar al terruño me preguntaron por vía telefónica si acá había una epidemia del cólera, pues eso era lo que se comentaba por allá. Ante la preocupación, les dije: “Vengan y luego me dicen cómo les fue con la contaminación”.

Así fue, con mochilas y maletines a cuestas arribaron al Municipio, compartimos juntos durante una semana, visitamos museos y centros recreativos; los pequeños organizaron las famosas “piyamadas” (reuniones nocturnas) y retornaron muy infestados, sí, pero de cariño y calor familiar.

Sin embargo, esa inquietud no pertutba solo a mi “gente”, pues hasta por las redes sociales varios han sido los que me han preguntado al respecto y para que se acaben esos rumores o chu chu chú, como también solemos decir por acá, les dejo una entrevista de mi colega Mayra Lamotte Castillo al doctor Israel Velázquez Batista, vicedirector de Asistencia Médica, Social, Medicamentos y Tecnología de la Dirección Municipal de Salud. Sigue leyendo

Con el corazón destrozado

Gaza 1Por Karelia Álvarez Rosell
Así ando, con el corazón destrozado y con un montón de preguntas agolpadas en la cabeza: ¿Por qué la guerra?, ¿por qué tantas muertes?, ¿por qué mueren niñas y niños inocentes?, ¿por qué mutilan familias enteras?, ¿por qué tanto odio?, ¿por qué no reconocer la legitimidad de Palestina?, ¿por qué…?
Al parecer este es un asunto que tiene una barba inmensa, pues desde que tengo uso de razón recibo por diversas vías información acerca del pueblo palestino, al que se le niega el derecho a la autodeterminación y al establecimiento de un Estado independiente, con su capital en Jerusalén Oriental.
Las noticias de la situación en la Franja de Gaza no dejan de impactar en los medios de comunicación y en las redes sociales. Amén de cuales sean las razones o los motivos de los conflictos, nada justifica que Israel agreda a infantes, a quienes les cortan las alas sin ellos saber a ciencias ciertas por qué. Sigue leyendo

“Quieros” para quienes saben amar

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Por Karelia Álvarez Rosell

Cristian, es el nombre de mi vecinito, ese que me desmorona cuando escucho de su diminuta boca la palabra “tía”. Él tiró a su mamá de la cama bien temprano porque sabe que hoy es el Día de los Niños y quiere que lo lleven a pasear para ver a los payasos, comer golosinas y lograr tener un carrito nuevo.
Desde los bajos del edificio me da gritos para que lo felicite, lo sorprenda con algún dulce y lo elogie con esa gorra nueva que le compraron para que el sol no haga de las suyas en su menudo cuerpo.
Lo veo partir feliz, tal como amanecen las niñas y los niños en este pedacito de Cuba, donde como en cada rincón del país se les prioriza a pesar de las estrecheces, juegan, comparten, sueñan, aprenden y desarrollan sus habilidades. Sigue leyendo