Historias de Koti

Por Karelia Álvarez Rosell

Por supuesto que hace falta un poco de historia, es bueno que sepan quién soy verdaderamente.
Les cuento que las cotorras somos endémicas de la Isla de la Juventud, una pequeña islita bañada por las aguas del mar Caribe y, que aunque separada, forma parte del Archipiélago Cubano.
El mayor reservorio de nuestras aves se localiza en Los Indios, una de las reservas ecológicas protegidas del territorio pinero.
Hubo un tiempo en que invadimos los hermosos parajes de este Municipio Especial que llegó a tener el nombre de Isla de las Cotorras. ¿Qué les parece?
A nosotras nos resultó fenomenal, pero no crean, ya no abundamos tanto porque el hombre se ha convertido en nuestro principal depredador, cuando debería preocuparse por protegernos.
Claro, porque así seguiríamos embelleciendo el bosque con nuestro colorido plumaje donde el verde, rojo y azul se empeñan en hacer una combinación perfecta.
Podríamos, además, seguir construyendo los nidos en las Palmas Barrigonas, esas que abundan por acá y nos protegen tanto de la lluvia como de quienes vienen a cazarnos para después meternos en una jaula y exhibirnos como si fuéramos un trofeo; al tiempo que nos enseñan dicharachos (“pan pa´la kotorrita, pan…” “fulanita” “menganita”) para sorprender a cuanto visitante aparezca.
Les cuento, también, que algunas aves como la Grulla se ríen de nosotras porque tenemos las patas encorvadas, pero tenerlas así nos facilita engancharnos de las ramas; al propio tiempo ponemos alrededor de cinco huevos, por lo que deben cuidarnos en aras de que las generaciones futuras puedan deleitarse con nuestra belleza.

 

Científicos logran alta natalidad de cotorras cubanas

Especialistas cubanos han logrado una nueva metodología para la reproducción de la cotorra cubana a partir de la incubación y cría artificial, que permite una alta sobrevivencias de los embriones de estas aves.
El Centro Nacional para la Producción de Animales de Laboratorio -(CENPALAB)- es rector de este trabajo en el que participan varias instituciones, entre ellos el Centro de Reproducción de la Cotorra cubana (Amazona leucocephala leucocephala, subespecie endémica), en la Ciénaga de Zapata, provincia de Matanzas.
En CENPALAB, que logra la sobrevivencia del 84 por ciento de los embriones, se esterilizan los huevos  proveniente de la Ciénaga de Zapata, se les pone la fecha, se realiza un registro de la pareja que lo puso, se pesan y cada dos días, mediante un equipo, se observa el desarrollo embrionario de los pichones.
Esta ave de plumaje colorido anda en bandadas. En febrero comienza la formación de pareja, la elección de la cavidad. Abril y mayo son los meses de mayor puesta y nacimiento. En esta etapa es cuando se coleccionan los huevos de los ejemplares en cautiverio.
Las cotorras, cuando ven el nido vacío, hacen una segunda puesta, con la cual se quedan. Ese es un mecanismo que ellas poseen por si existe algún desastre natural o se cae el nido por cualquier motivo, vuelven a procrear.
La incubación dura 26 días. Los primeros son de sumo cuidado, pues el huevo debe estar en movimiento para que el embrión no se desarrolle pegado a una parte, lo cual representaría una muerte segura. Así se garantiza que crezca en el centro del huevo con calor uniforme. A los 23 días pasan a otro equipo. El proceso de salir del cascarón demora de dos a tres días.
Nacen desprovistos de plumón, con los ojos cerrados, por eso los primeros diez días de vida son los más vulnerables, además se dificulta mucho darles la comida, no solo por el tamaño, sino por la forma del pico, curvo y hacia abajo.
Hay que manipularlos con mucho cuidado y, en ocasiones, con una sondita llevar el alimento hasta el buche e incorporar la papilla, completamente líquida al principio. Durante esa etapa, la alimentación corresponde cada hora y media, incluso de noche y madrugada.
La papilla elaborada en CENPALAB es de gran calidad. Los pichones no han sufrido compactación del buche, uno de los problemas que ocasionan algunas dietas comerciales que los pueden matar.
La papilla se digiere con facilidad, es dulce, tiene los sabores de nuestras frutas. A medida que el pichón crece, aumenta la concentración de la papilla, así hasta llegar a los pelletizados, especie de bastoncitos de pienso, hechos indistintamente para juveniles, adultos o para etapas de reproducción y cría.
Cuando se alimentan solos y lucen sus bellas plumas pasan para una jaula donde comienzan los ejercicios de vuelo. Tres o cuatro años después están listos para iniciar nuevamente la larga cadena de la reproducción. Una cotorra puede vivir 25 años y más.

Reserva ecológica Los Indios
La reserva ecológica de Los Indios se encuentra ubicada en la parte Oeste-Central de la Isla de la Juventud, está ubicada de Sudeste a Nordeste, paralela a la costa que le sirve de límite occidental, el límite sur está en la carretera Ciguanea mientras por el Este y el Norte estos se definen por el río Los Indios que en total encierra una superficie de 5 395.47 ha.
El área está formada por sabanas blancas incluyendo una variedad de hábitat, como diversos tipos de bosques siempre verdes, manglares, ríos, esteros, canales, ensenadas, lagunas costeras y mares poco profundos que albergan una variada y rica diversidad biológica.
Rasgos naturales significativos
Es la reserva de arenas blancas mejor conservada del occidente cubano. El área es el mayor sitio de nidificación de la cotorra y la grulla cubana, especies en peligro de extinción. Existe un área de manglar de elevada productividad primaria, reservorio de alta diversidad biológica.
En la reserva se destaca la diversidad y abundancia de aves, por ser un corredor migratorio e interactuar especies de comunidades marinas y terrestres. Hay sitios de nidificación y alimentación de aves migratorias y residentes. En el área marina de la reserva, habitad Manatí, especie en peligro de extinción.
Se reporta la existencia del Cocodrilo Americano (acutus). En la desembocadura del río Los Indios resaltan la fisonomía del manglar mixto. La reserva es un sitio de alto grado de naturalidad, con fisonomía singular, riqueza y diversidad de la flora y la fauna.
Fauna

La fauna del litoral y estrictamente marina es diversa, pues los saladares, esteros y todo el complejo marino costero, tienen asociado a este una vegetación de manglar que aporta gran productividad para sustentar la vida en estos ecosistemas.
Un hecho significativo para la fauna marina lo constituyen las extensiones de restos de manglares que aportan gran cantidad de carbono al ecosistema, substratos para las especies que lo habitan y hasta elementos fundamentales como fibras, para la construcción de nidos. Este paisaje del manglar que aparentemente solo constituye un vestigio donde existió la vida, es una de las áreas más diversas.
Aves
En aves, 19 especies de las reportadas para el área son endémicas del país a nivel de especie o subespecie; de ellas 7 lo son para la Isla a nivel de subespecie.
Dentro de la fauna del área las dos especies más notables son sin lugar a dudas, la Grulla y la Cotorra, sobre todo por la situación conservacionista seriamente comprometida que presentan ambas especies en su área de distribución en el país y por el incremento poblacional que para ellas se ha alcanzado en la actualidad en la Reserva, lo que permite asegurar la recuperación paulatina y la dispersión subsecuente de las mismas a partir de un foco vigoroso.
Mamíferos
Entre las especies de mamíferos representados en el área son significativos las poblaciones de manatíes (Trichechus manatus) pues se observan en los alrededores de la desembocadura del Río los Indios en una pequeña población de 7 o más ejemplares.
La fauna de murciélagos no es muy diversa, debido a la ausencia total de cavernas y grutas dada la topografía del área.
De la fauna de roedores se identifican 4 especies. La Jutía Carabalí (Capromys gundlachi) y 3 especies introducidas, las que son consideradas dañinas (Rattus norvegicus; Rattus rattus y Mus musculus).
Reptiles y anfibios
La herpetofauna (reptiles) está bien representada y entre las especies más importantes de reptiles se reportan para el área el Cocodrilo Americano (Crocodylus acutus). Las serpientes son diversas, destacándose la presencia de la mayor de las boas representadas en Cuba, conocida como Majá de Santa María (Epicrates angulifer), también están representadas las familias Colubridae, Thopidophidae y Natricidae, así como Amphisbaenidae.
La Ictiofauna es diversa, pues el área constituye un sitio de importancia para el desove de los peces de interés comercial y a la vez sirve de alimento a las comunidades de aves ictiófagas. La mayor densidad corresponde a los peces marinos, pues las dulceacuícolas están representadas solamente por la Biajaca (Cyclhasoma tetracantha), la Guavina (Guavina guavina), la Anguíla (Anguilla rostrata) y especies del género (Gambusia sp).
Flora y Vegetación
Existen 25 taxones infragenéricos de plantas superiores endémicas locales, que representan el 48% de las reportadas para la Isla y un 39.1 % de endemismo total. Se destaca además, la existencia en el área de 23 especies en peligro de extinción de las 65 reportadas para la Isla y 8 raras.
La flora de “Los Indios” está constituida por 5 especies de Briophytas, 13 de Pteridophytas y 340 especies de Espermatophytas. Las Espermatophytas están agrupadas en 79 familias y 215 géneros, lo que representa el 21.4 % de las especies reportadas para la Isla de la Juventud y el 58.09% de las familias. En “Los Indios” hay 136 endémicos de Cuba; de ellos 25 endémicos locales, 71 del sector fitogeográficos Cuba Occidental y 40 de otros sectores fitogeográficos. La cubierta vegetal de la Reserva Ecológica está formada por 3340.41 ha de vegetación natural en buen estado de conservación, 637.86ha de vegetación seminatural (comunidades herbáceas secundarias) y 1102.20 ha de vegetación cultural compuestas por pastos y plantaciones de cítricos y frutales. El resto de la superficie, 345.00ha, la ocupan las lagunas costeras y esteros.
Clima
Por su condición de isla y por su pequeño diámetro las temperaturas en la Isla están influenciadas por el efecto estabilizador del mar circundante. En Los Indios, bajo un régimen de microclima severo, de un intervalo de altas temperaturas (20 – 28 grados Celsius) y niveles de evaporación (1800-2000 Mm. por año), combinado con períodos de severa sequía (menos de 1600 Mm. de lluvia caídos anualmente), crece una asombrosa flora, sujeta a un suelo de amplias oscilaciones de humedad, un contraste con los casi estables parámetros atmosféricos.
Los parámetros de oscilación de la temperatura en el área de Los Indios es de 23,1 grados Celsius la mínima promedio 34,0 grados Celsius el promedio de la máxima. Por lo que el régimen térmico es calificado de muy cálido tal y como corresponde para la Isla de la Juventud.
Suelos
Existentes en el área se encuentran comprendidos en los tipos arenosos- cuarcíticos y ferra- líticos cuarcíticos amarillos lixiviados. La textura predominante en la totalidad de las áreas es arena, puede presentarse ocasionalmente contenidos de grava de cuarzo que pueden llegar a ser abundantes.

 

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2 comentarios el “Historias de Koti

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