Mi viejo…

Por Karelia Álvarez Rosell

Foto: Víctor Piñero Ferrat

Qué manera de extrañarte, mi viejo. Te me fuiste cuando todavía te quedaban fuerzas para seguir enfrentándote a molinos de vientos como todo buen Quijote, hacer la obra cada vez mejor por no creer en imposibles y guiar a la familia como buen capitán de navío, ese que sale airoso de cada travesía a pesar de las tempestades porque el amor y la unidad todo lo pueden. Sigue leyendo

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