Tesoros de mi viaje

DSC06659Por Karelia Álvarez Rosell

Increíble, esta vez La Habana no me resultó tan ajena, bulliciosa, absorbente…; esta vez vencí mis miedos y me dejé llevar por la candidez de sus noches, la vetusta ciudad, la vorágine, la brisa, el malecón desnudo, el estrepitoso y placentero cañonazo como fiel testigo del tiempo…
La visita no fue casual ni anhelada, en realidad me aborrecen las ciudades excitadas, quizás por crecer en una isla donde las aguas son apacibles. No obstante, sí me motivaba salir de la rutina y sacudirme del estrés.
Cargada con grandes expectativas acudí al encuentro con el destacado escritor cubano Francisco López Sacha, de quien tenía referencias, pero jamás pensé que me fuera a provocar tantas sensaciones al impartirnos, como todo un verdadero Griot o Jeli (narrador de historias de África Occidental) varias conferencias en el Taller de Técnicas Narrativas efectuado durante dos semanas en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí.Él fue precisamente uno de los tesoros encontrados en la capital del país, DSC06700como también lo fue el reencuentro con mi K mayor y el hallazgo de mágicos amigos porque son de los que escuchan, comparten, aconsejan, aceptan, duplican las alegrías y dividen las angustias por la mitad…
A su descubrimiento le debo mi estancia fantástica en La Habana. Y si hicimos un buen equipo desde el comienzo se debe en gran medida a que nos miramos con los ojos del corazón, ese órgano donde conservo cada gesto, sonrisa, frase, abrazo, conversación, añoranzas, asombros, sueños…
Como de manera sabia dijo el escritor argentino Jorge Luis Borges: Cada persona que pasa por nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Ustedes siempre serán únicos. De mí se llevaron mi alma y yo la sapiencia de Tamara e Indira, la ingenuidad de la primera y la seducción de la segunda; la ocurrencia, el carisma y el torrente de amor de Edwin (Ecuador); la inteligencia, la mesura y locuacidad de Germán (Colombia) y el apasionamiento y la bondad de Rebeca.
Juntos hicimos piruetas, intentamos escudriñar los por qué, tomamos mojitos y desandamos La Habana sin la ayuda de Eusebio Leal, el historiador de la ciudad, desprendiendo una estela mágica que nos cubría con un sin fin de colores. Según el hilo de la conversación o los caminos nuestras ropas cambiaban de colores, una veces vestíamos el rojo apasionado, mientras otros el verde esperanza o el rosa cargado de ternura.
Con ustedes partieron las risas, los susurros, la cascada de sensaciones, los descubrimientos, las caminatas por La Habana Vieja, tras una máquina para intentar llegar hasta la barriada donde el cantautor de toda Latinoamérica, Silvio Rodríguez, se le antoja un concierto; las madrugadas tras un mojito y las frases ocurrentes…
Desde lo más profundo de mi ser, mil veces GRACIAS mis nuevos tesoros, por siempre tendrán mi apoyo, mi hombro, mi corazón y descuida Indirita, mi ardillita inquieta, jamás perderé la pasión, la bondad, la frescura ni la sonrisa que perpetuamos en nuestro “Óleo de una mujer con sombrero”.
Quede claro, no es la despedida, tan solo el comienzo de una historia que comenzó a tejerse en La Habana. Los quiero.
DSC06656

 

Anuncios

11 comentarios el “Tesoros de mi viaje

  1. Amiga mía, mientras choco contra mi realidad cotidiana, uds me dan fuerzas e inspiración. Yo creo que La Habana será siempre nuestro lugar y que los hilos de esta historia son largos y están destinados a tejerse una y otra vez, para siempre….

    • Si algún día piensas que ya no te quedan fuerzas, tan solo piénsame, estaré ahí, para ayudarte a levantar y seguir juntas. Aunque no me parece que mi ardillita sea de las que se deje amilanar, no me parece porque brillas con luz propia, muaaaaaaaaaa Gracias…

  2. Q ternura kare, gracias por esa palabras salidas de los mas profundo del corazón, empujadas por el amor sin alas: la amistad, sentimiento profundo q impulsa a la razón por los caminos del alma y la espiritualidad…apreciaré por siempre tu amistad que llegó para quedarse anclada en esta guajira guantanamera.

  3. Ay Kare…tú también eres nuestro tesoro y no solo de un viaje, sino de la vida…todos los días los caminos no te llevan a personas como tú, tan carismática y buena de corazón. Creo que todos nos merecíamos la coincidencia. Brindemos mi amiga con un mojito eterno.

    • FELIZ…COINCIDENCIA, LA DISFRUTE MUCHO DE VERAS Y LA AÑORARE POR SIEMPRE. YA BRINDO, TAMI…CHIN CHIN. NOS VEMOS EN LA CASA BALEAR, UN BUEN MOJITO NOS ESPERA…JAJAJAJA

  4. Por fiin tengo la posibilidad de “Kotorrear”, despues de varias semanas intensas de a distancias y retornos. Que maravilla leer este resumen de un encuentro fantástico .Gracias Kare por mantener vivos los recuerdos y cultivar las esperanzas.

    • Mijooooo por poco llegas tarde, esperábamos por ti jajajaja Qué, te creías el Don Quijote de América? Bienvenido a Kotorra, para mí es un gran placer. Cómo no mantener vivos los recuerdos y las esperanzas, de ellos nos alimentamos; además, los días vividos en el curso y la armonía lograda bien que lo ameritan. Un apretón de manos. Acá estaré siempre presta para el kotorreo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s