Con un Tiburón en la cabeza

Pelados 1Por Karelia Álvarez Rosell

 

Así es, con un Tiburón en la cabeza se apareció hace varios días en la casa uno de mis sobrinos, ya pueden imaginarse lo sorprendida que quedé al verlo; por supuesto, no se trataba de ese temeroso pez sino de uno de esos pelados que llevan algunos de nuestros adolescentes, jóvenes y hasta niños.
Y para estremecer más el golpe, minutos después llegó el otro con el Bistec. Ahí mismo me dio Changó con y sin cocimiento, como en ocasiones dice mi vecino Mariano, porque para lograr un mejor efecto tuvo que desrizarse ese mechoncito de pelo.
Luego del asombro – la transformación fue demasiado brusca–, no tuve otra alternativa que reírme por lo cómicos que esos “mulaticos de salir” se veían. Les pregunté por qué el cambio de lux y a golpe de ráfaga, respondieron: “Ah, es lo último de la moda; además, así se nos pegan más nenas”.La tía cuarentona, pero que no ha perdido el sentido del buen gusto –al menos eso creo–, tan solo les contestó: “A esta nena que les habla, les gustaba más con los cortes modernos que lucían antes, de todas maneras si ustedes se sienten bien así, pues adelante”. Al parecer mi apreciación no estaba tan desacertada porque sus primas, también adolescentes, coincidieron conmigo.
Pero no solo con el Tiburón o el Bistec andan varios de los muchachos hoy en día, a estos pelados se suman el Mawa, Dominimawa, Wachilalae, Frozzen, Machimbrao, Yonki o el Punky… con los cuales le rinden tributo a algún artista o deportista célebre, mientras otros tan solo representan dibujos de símbolos, marcas oficiales o simplemente lo que el joven desee.
Es verdad que para gusto se han hecho los colores y ahora también los pelados, pero no saben con qué placer disfruto a mis hijas porque de haber tenido algún varón en este tiempo no sé qué enfoque tendría este comentario.
Bueno, sí sé, porque de la misma manera que me comunico con mis K acerca de diversos temas, incluido las actuales tendencias de la moda y el comportamiento en el universo juvenil, le hablaría acerca del gusto estético, la elegancia y de la mejor manera de conquistas a la novia, que por ciento no todas alaban esos pelados, con los cuales muchos lejos de verse atractivos lucen ridículos.
Entre adultos y adolescentes siempre ha existido una brecha generacional, o sea, no tenemos por qué tener los mismos gustos porque ambos nos desarrollamos en contextos histórico-sociales diferentes; sin embargo, considero que la familia sí podría incidir más en la orientación de nuestros muchachos, no solo para mejorar en ellos la parte exterior de la cabeza sino la interior, que a mi juicio es la más importante.
De todas maneras, luego de la conversación afable y coloquial con mis sobrinos, espero que vuelvan a sorprenderme en cualquier momento, ojalá esta vez no sea con un pez Martillo o una Croqueta.

 

 

 

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3 comentarios el “Con un Tiburón en la cabeza

  1. Hay pelados que les queda bien a los muchachos, pero otros se las tren, se ven ridículos. No es bueno caerle atrás a la moda jajajaja

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