Con un poco de AMOR…

Por Karelia Álvarez Rosell14defebrero3_zps0b34280e

 

Con un poco de amor no solo nuestro cantautor Silvio Rodríguez vive, yo también soy de esas apasionadas que no se cansa de amar porque soy alguien, sobrevivo, me salvo, enriquezco, comparto… y siempre queda un poco de amor.
Cuántos poetas, cuántos de los desentendidos del verso hemos descifrado el más noble de los sentimientos, ese, el inexplicable, insólito, extraordinario, que llega así de súbito, muchas veces cuando uno menos lo espera y se apodera de todo, nos trastoca y nosotros, con cara de tontas o tontos, nos dejamos llevar por su insaciable fuerza.No, no tiene un solo rostro, está en esa mezcla de dolor y alegría de una madre cuando trae al mundo una criaturita, en la sonrisa pícara de un pequeño, en el arroz con leche salido de las manos arrugadas de la abuela, en la llamada inesperada de un buen amigo o amiga, en la exigencia del padre porque quiere el bien, en el beso robado de ese enamorado que nos aviva el alma, enciende el corazón.
La potencia del amor es el máximo responsable de mis locuras, sanas locuras (jajaja), que de lo más profundo de mi ser broten, como agua de manantial, cálidas historias infantiles para acurrucar a mis hijas en las noches, vea al periodismo como una de mis mayores pasiones, a mi familia como la mejor del universo, a mis amistades como ese aire que se me torna indispensable, al igual que la vida a pesar de sus carencias, abundancias, miserias humanas, desigualdades, alegrías…
No importa si es a la pareja, a la familia, a la Patria o a uno mismo. Lo primordial es amar, entregar y recibir cariño, pues es la mejor forma de sanar el alma, de vencer obstáculos porque cuando lo experimentamos nada parece imposible, el mundo entero cae a nuestros pies y el infinito no parece suficiente.
Solo así, movidos por su impulso, es que vemos aparecer en nuestros andares el resto de los nobles sentimientos: la alegría, el bienestar, la tranquilidad, la solidaridad, el respeto… que poco a poco le ganan espacio al rencor, la envidia y el odio.
Desde la propia existencia humana amamos y nos arriesgamos por amor. Por cierto, la celebración del Día de los Enamorados tiene sus orígenes en la historia de un sacerdote nombrado San Valentín, que allá en la antigua Roma pasó por encima de los dictados del emperador Claudio II y comenzó a casar en secreto a jóvenes enamorados, aun cuando un edicto prohibía a los jóvenes matrimoniarse, pues los solteros eran mejores para integrar el ejército.
Este fue apresado y cuentan que se enamoró de la hija ciega del carcelero, le devolvió la visión y le envió una carta de amor que firmó como “de su Valentín”. Fue ejecutado un 14 de febrero.
Otras historias se tejen alrededor de los orígenes de la fecha y aunque lo enmarquen en un día, bien sabemos que todos los días, las horas, los minutos y segundos son propicios para que nos dejemos arrastrar por ese torbellino que nos convierte en cómplices, invencibles, ardientes, impetuosos, inquietos, audaces… con tan solo un poco de AMOR.

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3 comentarios el “Con un poco de AMOR…

  1. Me he enamorado de lo que has descrito…gracias Kare por compartirlo conmigo.
    ( asì, asì….el cincel de nuestros huesos fue otro poco de buen amor ) un besoooooo.a todas….muaaa.

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