Ufff…la doble moneda

Por Karelia Álvarez Rosell

A Dora la encontré muy agobiada haciendo la cola en la oficina de CADECA, iba a cambiar “unos kilos para a ver si le compro un par de zapatos al niño, se me ha quedado descalzo; oye, no es fácil, se le va la vida a una con esta doble moneda”.
No es sola la mamá de Jorguito la única que se enfrenta a las actuales controversias entre el peso y el CUC sino la mayoría que los habitantes de Cuba, quienes perciben un salario en moneda nacional y para adquirir determinados productos, e incluso, de primera necesidad deben someterse a una tasa de cambio de 25 por 1.
Tampoco son los bolsillos de los cubanos a los que se les abre un profundo agujero debido a la dualidad monetaria, pues a nivel de la macroeconomía esta no deja de constituir una traba para algunos mecanismos empresariales, lo cual entorpece el loable funcionamiento económico.
Tal medida comenzó a aplicarse en 1993 y no fue por mero capricho de nadie, constituyó una difícil decisión e inaplazable respuesta ante la compleja situación que atravesaba el país debido a la desaparición de la Unión Soviética y el llamado campo socialista europeo, del cual dependía más del 80 por ciento del intercambio comercial.
Las posibilidades de subsistencia eras casi nulas, recordemos esos primeros años de período especial, se trataba de salvar los logros alcanzados por la Revolución hasta ese entonces o lanzar a los cubanos hacia el precipicio.
A juicio personal, considero que se trató de una de las medidas más intrépidas adoptadas en aquel momento, cuando también Estados Unidos en su afán de conquista no escatimó recursos para estrangularnos con el recrudecimiento del bloqueo.
Fueron años embarazosos y la despenalización del dólar no dejó de lacerar a la sociedad cubana; sin embargo, la doble circulación, muy a pesar de sus huellas negativas coadyuvó a amortiguar las dramáticas carencias del consumo interno en el país, reanimó de alguna manera las desvalijadas reservas en divisas y, en combinación con otras medidas, reanimó el comercio entre empresas.
No obstaste, su extensión –y ya lo había comentado al inicio– no solo asfixia a los pobladores sino también causa sus estragos a escala empresarial, ya que muchas veces obstaculiza los cálculos contables, los costos, la rentabilidad y esa productividad a la cual estamos llamados en este fortalecimiento económico.
Solucionar tal problemática se encuentra entre los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, y créanme, no será un proceso fácil, pero habrá que priorizarlo al igual que los bajos salarios y la depreciación de la moneda nacional para que los cubanos salgan de sus estrecheces y puedan empujar al país con más energías hacia ese impostergable despegue.

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6 comentarios el “Ufff…la doble moneda

  1. Hay mucha gente que no se acuerda del móvil de la doble moneda, en su momento sacó al país del atolladero pero ya hay que resolver esa dualidad, no es fácil.

  2. Ese tema tiene para largo, yo particularmente pienso que ni los economistas mas brillantes que existen en cuba puedan resolverlo sobre todo con el alto grado de corrupción que existe en las finanzas.

    • Pucho, en algo estamos de acuerdo y es en que es un tema largo y muy controvertido, pero discrepo en cuanto a lo demás. Nuestros economistas sí saben cómo encauzar al país para salir del atolladero en el que está y también sabe que será un proceso complejo, pero se dan pasos en esta dirección. Ahora en cuanto al nivel de corrupción, en Cuba se han dado casos, e incluso, la mayoría detectados por la máxima dirección del país, cada uno ha sido procesado y tenido su debido tratamiento. No sé de dónde será, pero es mejor no mirar la paja en el ojo ajeno porque lo que más abunda en este mundo es la corrupción y la mayoría de los implicados siguen impunes. Gracias por entrar a Kotorra.

  3. Ya siento impostergable la eliminación de la doble moneda. No puedo con eso…me duelen las manos cada vez que hago el cambio de 25 MN por 1CUC. No soy entendida en temas económicos, pero ya es necesario un cambio, y con ello, con los pasos reformatorios que se bislumbran en el nuevo modelo económico seria vital elevar el poder adquisitivo de la población. Esto es, en suma, incrementar los salarios de los trabajadores, reducir la tasa de cambio actual del peso cubano respecto al dólar (1×24) y disminuir los porcentajes de impuestos que las cadenas cubanas le gravan a los productos…El CUC es un personaje que detesto…a gran escala lo DETESTO!!!!!!. Es un PEROSONAJE IMPOPULAR. La gran mayoría de los cubanos no estamos a gusto palpándolo. Sería genial traducir directamente el peso Cubano al dólar o el dólar al peso Cubano.

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