Labor de vanguardia

Por Nuria Barbosa León, periodista de Granma y Radio Habana Cuba
–Soy médico cirujana pediatra porque me gusta la pediatría y amo la cirugía.
Así aseguró la Doctora Vivian Vialat Soto, Jefa del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Universitario: “Pediátrico de Centro Habana”, especialista de Segundo Grado y Máster en Atención Integral  al Niños. Atrae su baja estatura, su rostro juvenil, su conversación fluida, su agilidad y entusiasmo.
¿Cuál ha sido en su labor profesional el tema de mayor atracción para realizar investigaciones?
Todo lo relacionado con la sepsis del paciente quirúrgico. O sea, las infecciones producidas luego de una cirugía. La apendicitis aguda en el niño es la causa fundamental de urgencias recibidas en el hospital, algunas de ellas se presentan con peritonitis, por lo cual es importante un tratamiento correcto y así prevenir complicaciones.
¿Con el tratamiento post operatorio se ha logrado realizar algún tipo de aporte científico?
Se han ido elaborando Guías de Buenas Prácticas en la cirugía pediátrica y luego fueron discutidas en un taller para ser publicado en el año 2004, A punto de partida se encuentra un  protocolo de actuación ante la presencia de peritonitis, el cual ha sido discutido y aprobado por un equipo multidisciplinario de especialistas  y que se aplica en la mayoría de los centros hospitalarios de Cuba.
¿Tienen experiencias en el hospital de la cirugía con mínimo acceso?
Formé parte del grupo  que inició la cirugía por mínimo acceso en el hospital en junio de 1998, junto al Dr. Enrique Vázquez y posteriormente se integró el Dr. Luis Antonio García. Fue gracias a una donación llegada de un hospital de Luxemburgo que se recibieron equipos de cirugía laparoscópica, recuerda que este tipo de abordaje necesita equipos modernos y costosos, nosotros laboramos con muy pocos recursos. La cirugía videocóspica presenta muchas ventajas, entre ellas: menor agresión quirúrgica, menor dolor postoperatorio, disminución en la estancia hospitalaria, muy estética, pero a su vez necesita de un equipamiento médico de alta tecnología que debe adquirirse a altos precios y en un mercado nada ventajoso para Cuba. A su vez, en la red médica cubana se aplica gratuitamente a todos los pacientes que lo requieran.

Nuestro primer equipamiento no permitía una visión adecuada y se nos fue deteriorando el instrumental sin posibilidades de reposición. En febrero del 2010 nuestro servicio  se vio favorecido con la adquisición de equipos de alta resolución para mínimo acceso, gracias a gestiones realizadas por la Sociedad de Cirugía Pediátrica. También en septiembre nuestro hospital acogió un importante donativo por parte de Servicios Canarios de Salud, Cooperación Internacional y de la ONG La Chaine de L´espoir, además de la entrada de una lente con canal de trabajo. Todo ello nos ha permitido realizar intervenciones con huella mínima transumbilical, y también desarrollar técnicas por puerto único tanto abdominal (apendicitis agudas, laparoscopia diagnóstica, biopsias hepáticas, estadiamiento tumoral, quistes de ovario foliculares, entre otras) como torácicas. Realizamos cirugías a través de un abordaje único umbilical con dispositivo (botón umbilical) para litiasis vesicular, técnica difícil porque requiere de mayor entrenamiento de los especialistas del equipo médico.
Se podría precisar en un número de casos por años tratados con las técnicas de mínimo acceso.
Yo prefiero hablar no de cantidad de casos sino de la cantidad de patologías tratadas porque a medida que nos entrenamos  más, vamos adquiriendo más experiencias, con un mayor número de cirugías complejas por esta vía de abordaje. Por ejemplo, desde febrero de este año practicamos la cirugía a niños que padecen de hiperhidrosis (sudoraciones excesivas) palmar y axilar. En nuestro centro utilizamos un puerto único con una incisión de un centímetro en la zona axilar, con ayuda de la modalidad ventilatoria de oxigenación apneica, técnica anestésica que no se practicaba en pediatría.

Ya contamos con una especialista de anestesiología entrenada que se ha encargado de capacitar a otros médicos. Hablo de la Dra. Samira García Collado. Al mismo tiempo se entrenan a otros cirujanos y pensamos potenciar esta línea de investigación para adquirir el título de doctorado. Queremos efectuar el 24 de febrero del  2012 un taller de niños operados, los pendientes por cirugía y todos aquellos que deseen asistir. Será una forma de intercambio entre pacientes, familiares y médicos, con conferencias de interés científico y debates de especialistas, para mostrar resultados y conocer otras experiencias.
Hablemos de la formación médica recibida.
Te cuento que fui alumna ayudante de cirugía general cuando estaba en mi formación de pregrado y cuando hice la rotación por pediatría me fascinó la especialidad. Me dije: “si puedo unir lo que me gusta de la cirugía y aplicarlo con la pediatría sería formidable”. Me esforcé mucho y obtuve excepcionales rendimientos en mi carrera. Desde niña fui una polillona de libros (así me decían mis amigos de estudio). Me gradué en la Escuela Vocacional de Ciencias Exactas Vladimir Ilich Lenin en secundaria básica y preuniversitario, luego ingresé a la carrera de medicina en la facultad Miguel Enrique, y allí fui uno de los mejores expedientes. Mi título de graduada lo recibí de manos del Comandante en Jefe, Fidel Castro. Pude optar, entonces, por realizar la especialidad que quisiera y vine al Pediátrico de Centro Habana a realizar mi residencia en Cirugía Pediátrica en septiembre de 1990. Me gusta estudiar y estudio diario. Todos los días me siento a repasar mis libros a pesar de que tengo una niña pequeña y que mi marido (con veinte años de relación) reclama atención en los avatares de la vida. A mí me gusta ser cirujana pediatra.
¿Qué edad tienes?
Cumplí 45 en agosto del 2011.
¿Un médico cirujano pediatra debe tener cualidades diferentes?
Pienso que la cualidad esencial es gustarle la especialidad. Debe amar a los niños y ponerse siempre en el lugar de esa mamá con un hijo enfermo. Tratar a los chicos como que realmente fueran tus hijos o tu familia. Se necesita jugar con ellos para tratar de ganártelos y saber lo que realmente les duele. Hay que conversar mucho y obtener los datos importantes para lograr un buen diagnóstico.
Hablemos de algún paciente que te haya dejado huella en tu vida profesional.
Son varios los pacientes que, para uno, son retos. A veces se reflexiona: ¿lo hice todo?, ¿pude hacer algo más? Cuando fallece se piensa en que se hizo todo lo humanamente posible pero el niño no logró rebasar.  A mí, particularmente, me impacta todo lo que es la cirugía en pacientes oncológicos. El niño con cáncer me duele en lo más profundo. Tuve una niña llamada Yailén, muy carismática y con unos dones que llamaban la atención.  La operamos de cáncer de pulmón cuando tenía 11 años, ellos eran de Santi Spíritus, del municipio de Taguasco. Hubo que operarla en dos ocasiones y tuvieron una larga estadía en el hospital, por ello también me relacioné con sus familiares. Yo vi el álbum de fotos de sus quinces y era una joven muy bella.

Luego de múltiples sesiones de quimioterapia, no logró controlarse su enfermedad y fue complicándose su evolución. Coincidió su gravedad con los primeros momentos de mi parto, me llamó la atención no saber de Yailén y le pregunté a mi madre, fue entonces que me hablaron de su fallecimiento y de no ponerme al tanto del tema para que no afectara la lactancia a mi hija. Murió de 17 años, duró seis años después de diagnosticada y tratada pero uno no se conforma con eso. Siempre se espera que los pacientes sean adultos y lleguen a la vejez.
¿Cómo es la relación médico-paciente en tu vida profesional?
Aquí en Cuba practicamos una medicina donde interactuamos mucho con el paciente y los familiares. Aquí los examinamos todos los días, le hablamos a la cara, nos comunicamos con ellos, le palpamos todo el cuerpo. Yo he tenido la oportunidad de participar en eventos fuera del país, en una visita a España me llamó la atención que los médicos daban diagnóstico por los exámenes de laboratorio o por las exploraciones radiológicas. En los países capitalistas la tecnología sustituye el examen físico. Los cubanos utilizamos el método clínico todo el tiempo, ello hace que el médico tenga claridad de la enfermedad pero que a su vez conozca al paciente, sus familiares y hasta el modo de vida.
¿Qué tipo de cirugías se realizan en el hospital Pediátrico de Centro Habana?
Realizamos todo tipo de cirugía pediátrica, excepto las neonatales, vistas en ambulatorias, electivas y de urgencias. De ellas la apendicitis aguda es la urgencia de mayor incidencia, con una frecuencia de 45 a 50 en el mes y estamos catalogados como el servicio de cirugía pediátrica en la capital que mayor número de intervenciones de emergencias realiza. En relación a la cirugía electiva hemos tratado sustituciones esofágicas, fundamentalmente en pacientes con estenosis causadas por ingestión de caustico.
Desarrollamos la cirugía endoscópica, menciono a la Dra. Ana Barbarita Navarro y un grupo entrenado por ella en el tratamiento endoscópico en los niños con varices esofágicas. Recientemente se incorporó a este grupo el Dr. Hermes Hernández quien lleva una línea de investigación con apoyo del profesor español Dr. José Uroz Tristán, Jefe de Cirugía del Hospital Infantil Palma de Gran Canarias, lo cual nos ha permitido asistir a niños de las provincias centrales: Villa Clara y Cienfuegos.
Otra importante cirugía es el trasplante renal iniciada en la década de los 80 por el profesor Dr. Eduardo Labrada quien ha enseñado a otros médicos del servicio. También asistimos a pacientes con abdomen abierto por sepsis intraperitonales severas. Niños con fístulas intestinales, menciono en este caso a: Yoan y Jorgito, los dos se han salvado y sufrieron múltiples operaciones intestinales. Para curar a estos niños intervinieron equipos multidisciplinarios de especialistas: nutriólogos, intensivistas, cirujanos, anestesistas, psicólogo.
Operamos a Claudia en el 2008 de una hernia interna con sepsis intestinal severa y se encuentra muy bien. Menciono las cirugías torácicas porque radica en nuestra institución el Centro Nacional de Referencias de Enfermedades Respiratorias Crónicas por lo tanto nos llegan muchos niños con afecciones pulmonares que requieren tratamiento quirúrgico. Ahí menciono al Dr. Armando Arriete. Contamos, además, con uno de los mejores servicios de urología del país que se interrelaciona con el colectivo de cirujanos
¿Mencionas la ginecología?
Aquí funciona una consulta de ginecología infanto-juvenil. El Dr. Jorge Luis García, especialista de Primer Grado y Diplomado en ginecología infanto-juvenil lleva esa línea de investigación.
¿Cuántos médicos laboran en el servicio?
Somos 11 especialistas en cirugías, de ellos siete ostentan la condición de Segundo Grado. Para la docencia, cuatros son Profesores Auxiliares, uno es Asistente y tres son Instructores. De los once, nueve hicieron la maestría en Atención Integral del Niño. Con nosotros laboran además cinco residentes, de ellos dos son extranjeros (uno hondureño y otro de Perú) que son brillantes. Recibimos a los estudiantes de cuarto año de la carrera que reciben la asignatura dentro de su curriculum docente y a los internos del sexto año, tanto de la ELAM (Escuela Latinoamericana de Medicina) y de nuestro territorio. Rotan por nuestro servicio especialistas de otras provincias y hospitales del país.
Hablemos de la Sociedad de Cirugía Pediátrica de Cuba.
La Sociedad de Cirugía Pediátrica  es una asociación muy activa que reúne a la totalidad de cirujanos pediatras del país. A través de ella creamos una red nacional virtual para el intercambio de información, contamos con un sitio web, una lista de discusión para mantenernos actualizados. Organizamos eventos nacionales e internacionales, incluyendo el IV Congreso Iberoamericano de la especialidad en el 2010 con la participación de más de 200 delegados extranjeros. Hoy, esta organización  cuenta con 156 miembros.
Para concluir, quisiera que me expusieras tu experiencia personal en el sometimiento a un tratamiento por infertilidad.
Si, hace más de veinte años que estoy casada y nunca pudimos concebir un hijo. Los estudios diagnósticos practicados no daban indicios de algún defecto orgánico, todo lo contrario, tanto él como yo estábamos aptos. Se deducía una incompatibilidad por lo que se practicó una fertilización in vitro y hoy tengo una niña preciosa que se llama Andrea, es divina, muy bella.
Con esta pregunta concluyó el interrogatorio que evidenció el desarrollo que ostenta Cuba en el campo de la medicina, al que acceden todos de una forma gratuita, pero corroboró, una vez más, que nada hay más importante que un niño.

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