Kotorra vivita y coleando

 

Por Karelia Álvarez Rosell

Nunca pensé que volvería a escuchar los cordiales saludos de mis ángeles de la guarda, sí, esos fieles hombres y mujeres de batas blancas y manos habilidosas: “A ver, Kare, ¿ya salieron los peos?”. Como ven, una pregunta al buen cubano y sin ningún tipo de enmascaramiento, pues mi estado de salud no era para tanto protocolo.
A mis intestinos ahora les ha dado por jugarme malas pasadas, dicen los médicos que suelen ser muy perezosos, tanto es así que durante los últimos años me hacen acudir al salón de operaciones y  tener la esmerada atención de un consagrado equipo tanto de la sala de Cirugía como de Terapia Intensiva del hospital general docente Héroes del Baire.
Del principal centro hospitalario, por cierto ahora en medio de una reparación capital que posibilitará elevar la calidad del servicio a los pacientes,  salí hace unos días, por supuesto, luego de haber expulsado esos gases, en ocasiones pestilentes, que a muchos  nos avergüenza soltarlos, pero no deberían retenerlos ya que este confirma el cabal funcionamiento de los intestinos al hacer el recorrido completo por esa parte importante del aparato digestivo.Por experiencia propia les sugiero no prolongar su salida para así evitar males mayores; yo aprendí la lección y desde aquella maléfica experiencia no los retengo, prefiero seguir vivita y coleando porque a pesar de las tempestades de este mundo vale la pena seguir viviendo.
Ahora ando en la etapa post-operatoria, mejoro paulatinamente; sin embargo, me inquieta el costo de la operación; los cubanos no estamos acostumbrados a manejar esos numeritos que tanto duelen en otras regiones del mundo y deberíamos aunque nuestro sistema de salud siga siendo gratuito y uno de los más valiosos logros de la Revolución.
Amigas y amigos, fieles seguidores de Kotorra, les debía la explicación del por qué de este mutis, pero muy pronto volveremos a conversar e intercambiar criterios. Kotorra emprenderá de nuevo su vuelo, ahora con muchas más ganas y razones.

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10 comentarios el “Kotorra vivita y coleando

  1. Así hablan las verdaderas mujeres, quedamos pocas, aunque siempre necesitamos una dosis de amor y fuerza para seguir adelante, un beso grande y vuelve pronto, que la Kotorra necesita pan, pan para la cotorrita……

    • Esa fuerza y ese amor me lo dan también mis amistades y los seguidores de Kotorra, ustedes son parte imprescindible de mi vida. Regresaré pronto, en verdad esta koti tiene hambre de escribir, extraño las teclas, escribir historias jajajaja

  2. Hoy que he tenido la oportunidad de entrar a esta página, puedo expresarte que me alegra mucho estes en franca recuperación y que por supuesto saldrás airosa de y con nuevos brios para continuar tan hermosa obra, a través de la cual nos ayuda a mantenernos al tanto de todo lo que acontece a nuestra Patria. Todas las historias que escribes son muy interesantes y tan cubanas como la palma real. Un abrazo y con mucha fuerza venceremos.

    • Karelia yo soy la prima de Olguita Morales Valiú y me encuentro en Misión en Sri Lanka. Deseo ya estes recuperada totalmente para continuar con el kotorreo como bien dices. Un abrazo.

    • Un afectuoso saludo, Sara, espero que estés bien, yo mucho mejor, mi recuperación avanza con mi optimismo y la dedicación de los médicos. Gracias por tu preocupación y por entrar a mi página. Le comentaré a Olguita. Cuídate, aunque sé que terminarás esa misión en Siri Lanka de manera digna, con ese sello que le imprimimos las mujeres cubanas a cada una de las tareas encomendadas. Nos volvemos a encontrar por Kotorra.

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