Crecer desde la prisión

Acerca de los beneficios de las prisiones cubanas reflexiona un joven de Isla de la Juventud que supo crecerse ante las zancadillas de la vida, que lo llevaron hace casi una década a un centro penitenciario
Por Gloria Morales Campanioni
¿Es necesario hablar del delito cometido…? No quisiera recordar lo que me llevó a estar preso por diez años, eso me desgarra y me hace sentir mal; era muy joven y no sabía la gravedad del hecho.

El diálogo no es casual; su nombre fue develado al buscar referencia acerca de las transformaciones en el sistema penitenciario cubano, que convierten las prisiones en centros con condiciones indispensables para respetar la dignidad del recluso y a la vez multiplicar sus oportunidades de desarrollo.

Triste y dolorosa resultó la primera visita de mis familiares; ellos sufrieron igual que yo, nunca imaginaron verme preso, rememora con voz entrecortada. El brillo en las pupilas delata los indicios de lágrimas en sus ojos, contenidas tal vez por el mito de que los hombres no lloran.

A lo lejos se oye en la radio a Silvio Rodríguez con su Pequeña Serenata Diurna …muelo y rehago habitando el tiempo/ como le cuadra a un hombre despierto. Soy feliz, soy un hombre feliz, y quiero que me perdonen…

Nos abrazamos fuerte –continúa– luego apareció el nudo en la garganta, la hinchazón de las venas…; cómo evitarlo si en casa dejé a un pequeño que crecía sin mi presencia, extrañaba sus inocentes preguntas, los besos que me daba por las mañanas, jugar con él, las trastadas que le hacíamos a su mamá…

La nostalgia lo envuelve; baja la cabeza como muestra de arrepentimiento; le resulta inevitable contener los suspiros propios de las emociones. Sin rebuscar palabras desgrana anécdotas y vivencias conmovedoras.

Sufría al ver a mis padres cargados de jabas con el dulce o la comida preferida, libros, cartas, revistas instructivas, periódicos. Nunca faltaron a una visita, cuando necesité desahogarme o un consejo ahí estaban mis viejos; sin embargo, otros que consideraba personas allegadas me dieron la espalda, al parecer pensaron que jamás saldría de la cárcel.

Extrae del bolsillo del pantalón un pañuelo y seca el sudor de su rostro. Es cerca de la una de la tarde, el bullicio del ir y venir de las personas por el pasillo perturba la tranquilidad, alguien puede interrumpir. Acomoda en la mesa la carpeta con sus libretas, mira el reloj como nervioso, casi comienza la sesión de clases de la tarde.

No importa…, tengo interés en ofrecer mi testimonio, dice mientras arregla la bata blanca que junto al pantalón azul oscuro combina el uniforme usado por quienes estudian alguna especialidad de la Facultad de Ciencias Médicas.

Habla entonces de cómo la cárcel le permitió ver la vida diferente, aprovechar mejor el tiempo y las oportunidades.

Tenía la misión de crecerme, se lo debía a mi familia y a la sociedad; a diferencia de algunos reclusos leía cuanto cayera en mis manos. ¡Qué alegría sentí cuando trajeron un televisor a la prisión!, podía ver el Programa Audiovisual, Universidad para Todos, las teleclases relacionadas con la Historia de Cuba, mi materia preferida.

Tales beneficios forman parte de un amplio programa, para lograr eficacia en el tratamiento educativo de los reclusos y obtener efectividad en su rehabilitación y posterior reintegración social.

Este proyecto surgió a raíz de un estudio realizado en las cárceles por los Trabajadores Sociales, donde comprobaron que el 58 por ciento de los jóvenes iniciaron sus actividades delictivas entre los 16 y 24 años; que más del 64 por ciento estaban desvinculados al cometer la infracción, la mayoría tenía un bajo nivel cultural, los padres estaban divorciados u otras problemáticas que caracterizan a quienes terminan en las prisiones.

Por sus gestos uno se percata de que la conversación le resulta interesante. Ese 58 por ciento me incluye a mí, aclara. Los resultados de dicha investigación permitieron modificar estilos y métodos para crear en las cárceles un ambiente de superación, de mejoramiento humano y elevar la autoestima de muchos.

En ese sentido se crearon las bibliotecas para apoyar el Programa Audiovisual, la instrucción escolar y la capacitación técnica; a diario iba allí a leer, aunque no contaba con abundante bibliografía me permitió instruirme y ampliar mi cultura y recrearme sanamente con lo mejor de la literatura nacional y universal, refiere el muchacho.

Es bueno destacar, subraya, que en la cárcel existe un subsistema para la atención médica y estomatológica, primaria y especializada, desarrollan actividades artísticas, deportivas y recreativas, cuyo efecto positivo influye en los cambios conductuales y en los estados de ánimo.

Sigue el transcurso del diálogo, habla de las recientes mentiras del presidente de Estados Unidos referente a las cárceles de Cuba…; ríe porque conocemos que tanta falsedad es parte de la política agresiva de ese país encaminada a tergiversar la realidad cubana, manipular y calumniar sobre la verdad de uno de los sistemas penitenciarios avanzados del mundo por su profundo sentido humano.

Sabemos que allá en el Norte difunden y recrean falsas historias, describen detalles inexistentes de un supuesto régimen carcelario represivo, en el que se violan los más elementales derechos humanos, expresa enérgico, cierra fuerte los puños y acomoda sus manos en la mesa.

¡Qué barrabasada esa de los gobernantes de la Casa Blanca!, bien saben que desactivamos esas prisiones heredadas del capitalismo y en su lugar construimos otras a partir de conceptos humanistas y bajo códigos y principios de la ciencia penal internacional.

En materia de derechos humanos los reclusos cubanos son privilegiados. Tienen la posibilidad de mantener comunicación sistemática con los familiares mediante visitas, el uso de pabellones conyugales –beneficio que se extiende a reclusos de ambos sexos–, contactos telefónicos y reciben correspondencias. Se les estimula con pases o visitas sin custodia al hogar.

Se escucha de nuevo: …la era está pariendo un corazón/ no puede más, se muere de dolor/ y hay que acudir corriendo/ pues se cae el porvenir.

Cuán difícil habrá sido adaptarse al mundo exterior después de concederle la libertad condicional por su buena conducta. Medita por un instante y subraya:
Como aproveché las oportunidades que me dieron las transformaciones del sistema penitenciario, además de los cursos que pasé relacionados con la especialidad que quería estudiar, me presenté a la convocatoria para entrar a la Universidad y matriculé.

No me dejé vencer y seguí haciendo las gestiones a pesar de los continuos prejuicios de muchos por ser ex recluso. Es como volver a caminar después de permanecer largo tiempo imposibilitado; todo te parece extraño y no entiendes los cambios que existen a tu alrededor.

A mi niño lo encontré convertido en hombre, no estuve ahí cuando necesitó le explicara acerca de cambios aparecidos en su cuerpo ni tampoco el día del cambio de pañoleta. Miré las fotos de los cumpleaños y no pude evitar las lágrimas, en todas falto.

Tiene 15 años, no vive conmigo pero trato de recuperar lo perdido, intercambio con él de disímiles temas, soy su amigo, sabe que cometí errores pero también reconoce que lo quiero.

En la radio continúa la canción de Silvio: …Soy feliz, soy un hombre feliz, y quiero que me perdonen….

Anuncios

2 comentarios el “Crecer desde la prisión

  1. Las personas tenemos el debner y el derecho de rectificar los errores cometidos, este testimonio es un buen ejemplo. y es sobre todo un símbolo del humanismo de la Revolución, de la grandeza de la obra iniciada en 1959, VIVA LA REVOLUCION.

    • Uno no tiene por qué arrastrar los problemas y la política trazada en Cuba abre un abanico de oportunidades para todos e incluso hasta para aquellos que en un momento determinado hayan cometido errores.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s