“Cacareo” en la vida de Antia

Por karelia Álvarez Rosell
Foto: Arturo Enamorado López
Por estos días se escucha un fuerte cacareo en la principal granja avícola de este Municipio Especial, pero ese alboroto no solo viene de las ponedoras sino también de sus trabajadores, que dicho sea de paso, la mayoría son mujeres.
Y no es para menos, nunca antes la Andrés Cuevas había cumplido su plan de producción anual con tantos días de antelación y, por si fuera poco, con alentadores indicadores de eficiencia.
Cuando arribaron a los 15  millones 988 900 huevos hicieron un alto en el camino para el merecido festejo; el resultado corrobora el desempeño de este colectivo que todavía enmienda en el establecimiento los estragos de los últimos eventos climatológicos.
Durante mi visita por allá pude conversar con Antia Almaral Cruz, una mujer de pequeña estatura, pero grande por su dedicación y laboriosidad, no por gusto muchos la ubican entre las naveras más sobresalientes.
Junto a sus gallinas estaba, es difícil encontrarla fuera de su puesto de trabajo debido a su elevado sentido de responsabilidad: “¿Qué quiere que le diga?, estoy contentísima, en el 2010 incumplimos porque no nos habíamos recuperado de los ciclones, fíjese, le digo más, todavía al comienzo de este año recibíamos huevos de la capital.
“Estaba previsto que vinieran de La Habana cerca de tres millones 680 000; sin embargo, acortamos esa cantidad, tan solo fueron necesarios un millón 890 000 porque luego del primer trimestre estabilizamos la producción a partir de las medidas adoptadas.”
Antia ahora recoge las posturas y mientras las acopia destaca entre otros factores que posibilitaron el cumplimiento la estabilidad del pienso y garantía de las pollitas que ya se obtienen en el territorio gracias a la recuperación de la granja de inicio y de reemplazo, con las cuales se completa el ciclo de la producción avícola en la localidad.
“Es bueno resaltar la disciplina tecnológica, la reconstrucción de una nave para ampliar la capacidad instalada y el adecuado manejo a las aves, que durante los tres primeros meses del año padecieron de enfermedades respiratoria y debido al esmero de nosotras se  recuperaron.
“Con menos pienso –enfatiza– y un ahorro de 200 toneladas, hemos sobrecumplido lo planificado en huevo por ave, unos 247 como promedio; ello equivale a alrededor de 18 unidades más por cada ejemplar.”
Esta mujer, cuya piel ya luce el paso de los años y habla como si fuera una especialista, comenzó en la unidad a los 17 años y lleva casi 30 lidiando con las gallinas, a las que cuida como si fueran sus propias criaturas, pues “las acaricio y hasta les hablo.
“En estos momentos recogemos todos los días alrededor de 60 000 huevos, por lo que debemos cerrar el año con una contribución superior al millón de posturas, importante aporte en el camino del  autoabastecimiento territorial.
“A mí nunca se me olvida que inicié por mediación de una prima de mi esposo, él siempre me decía que no iba a durar mucho en la granja porque era muy chiquitica y flaquita, a lo mejor quería verme en la casa, a cada rato se lo recuerdo; ya usted ve, ya llevo tres décadas.
“Aquí he pasado tiempos buenos y malos, pero en todos me he crecido como mujer y obrera, por ahora no hay quien me hable de jubilación, esta granja y sus ponedoras son mi vida.”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s