Desde las profundidades de un crimen

A 35 años de la voladura del avión de Cubana, el pueblo todavía llora y reclama justicia

Por Karelia Álvarez Rosell
Andaba casi despidiendo la infancia para entrar en la adolescencia cuando ocurrió el horrendo suceso. Tan solo recuerdo ver indignación en los rostros de mis padres y unas lágrimas correr por las mejillas de mi madre, quien se conmocionó al punto de dejar escapar una frase quizá fuerte en otro momento, pero no ante tan repugnante crimen: “Hijos de p…”
A pesar de los años sentí estremecer mi cuerpo ante la noticia; las imágenes del vuelo 455 de Cubana de Aviación, que salía de isla de Barbados con destino a La Habana con 73 personas a bordo, eran desgarradoras pero más aun las de los familiares llorando a las víctimas encima del féretro y las del histórico acto, donde Fidel estremeció al mundo con aquella frase: “Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla”.Con el decursar de los años logré comprender mejor aquel acto terrorista, del por qué aquel 6 de octubre de 1976, los cubanos que habitamos esta tierra desde cabo San Antonio hasta Punta de Maisí  gemimos ante el estallido en pleno vuelo de la aeronave.
Cuatro individuos de la peor calaña y, por supuesto, carentes de sentimientos, concibieron y ejecutaron el monstruoso acto: Orlando Bosch, Luis Posada Carriles, Freddy Lugo y Hernán Ricardo, todos bajo el conocimiento y la protección de la CIA norteamericana.
A 35 años del abominable Crimen de Barbados me atrevo a penetrar en las profundidades de esta historia; alcanzo ver a aquella mujer que fue hasta el mar en busca del ser amado, al padre aferrado al retrato de su hijo joven y a la pequeña que quedó sin aliento en el parque cuando abuela fue a buscarla para darle la noticia de la pérdida de mamá.
Así quedaron varias familias y pequeños, muchos de los cuales  no comprendían en aquel entonces el significado de la muerte y menos  de palabras como crimen, atentado o terrorismo; tan solo advertían en los rostros de los mayores una tristeza incontrolable.
Hoy a algunos tan solo le quedan vagos recuerdos de la imagen del progenitor o el ser querido; pero tanto ellos como cientos de cubanos hemos crecido marcados por el terrorismo y con la esperanza de algún se haga justicia.

Anuncios

2 comentarios el “Desde las profundidades de un crimen

  1. Pueden pasar mil, dosmil años y las cicatrices no se podrán borrar, Cuba es una sola familia, eso lo hemos aprendimos desde que nacimos, siempre a estar unidos, siempre ser solidarios. Es preciso que el mundo forme parte de este sentimiento, sobre todo las administraciones yanquis. Felicidades por este maravilloso texto que desempolva recuerdos y humaniza hechos que pudieran parecer olvidados, y eso NUNCA.

    • Es que ese crimen fue desgarrador y criminal, por ello nunca lo podremos olvidar como tampoco que fue engendrado en las entrañas de los Estados Unidos, donde se la da cobija a uno de los autores del abominable suceso. Qué clase país?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s